A la Biblia también se la denomina Antiguo y Nuevo Testamento. ¿Sabéis a qué se refiere “testamento”? El “testamento” en el Antiguo Testamento procede del pacto de Jehová con el pueblo de Israel cuando mató a los egipcios y salvó a los israelitas de Faraón. Por supuesto, la prueba de este pacto fue la sangre del cordero embadurnada en los dinteles, por medio de la cual Dios estableció un pacto con el hombre, en el que se estableció que todos aquellos que tuvieran sangre de cordero en la parte superior y los lados del marco de la puerta eran israelitas, el pueblo escogido de Dios, y Jehová los salvaría (porque Jehová estaba a punto de matar a todos los hijos primogénitos de Egipto y a los primogénitos de las ovejas y el ganado). Este pacto tiene dos niveles de significado. Jehová no salvaría a nadie del pueblo o del ganado de Egipto; mataría a todos sus hijos primogénitos y a los primogénitos de ovejas y ganado. Por tanto, en muchos libros de profecía se predijo que los egipcios serían duramente castigados como consecuencia del pacto de Jehová. Este es el primer nivel de significado. Jehová mató a los primogénitos de Egipto y a los de su ganado, y salvó a todos los israelitas, lo que significa que Él apreciaba a todos los que eran de la tierra de Israel, y los salvaría a todos; Él deseaba hacer una obra a largo plazo en ellos, y estableció el pacto con ellos usando sangre de cordero. Desde ahí en adelante, Jehová no mataría a los israelitas, y dijo que serían para siempre Sus escogidos. Entre las doce tribus de Israel, emprendería Su obra para toda la Era de la Ley, abriría todas Sus leyes a los israelitas, y elegiría entre ellos profetas y jueces, y estarían en el centro de Su obra. Él hizo un pacto con ellos: a no ser que la era cambiara, Él sólo obraría entre los escogidos. El pacto de Jehová era inmutable, porque se hizo en sangre, y se estableció con Su pueblo escogido. Más importante es que Él había escogido un ámbito y un objetivo apropiados por medio de los cuales emprender Su obra para toda la era, y por tanto el pueblo vio el pacto como especialmente importante. Este es el segundo nivel de significado del pacto. Con la excepción del Génesis, que fue antes del establecimiento del pacto, todos los demás libros del Antiguo Testamento registran la obra entre los israelitas después del establecimiento del mismo. Por supuesto, hay relatos ocasionales de los gentiles, pero en general, el Antiguo Testamento registra la obra de Dios en Israel. Debido al pacto de Dios con los israelitas, los libros escritos durante la Era de la Ley se llaman el “Antiguo Testamento”. Se llaman así por el pacto de Jehová con los israelitas.
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miércoles, 31 de octubre de 2018
viernes, 19 de octubre de 2018
La palabra de Dios | Relativo a la Biblia (1)
¿Cómo debería enfocarse la Biblia en la creencia en Dios? Esta es una cuestión de principios. ¿Por qué estamos compartiendo esta pregunta? Porque en el futuro difundirás el evangelio y ensancharás la obra de la Era del Reino, y no es suficiente con ser simplemente capaz de hablar de la obra de Dios hoy. Para ampliar Su obra, es más importante que seas capaz de resolver los antiguos conceptos religiosos y las viejas formas de creencia de las personas, y dejar a estas totalmente convencidas, y llegar a ese punto implica a la Biblia. Durante muchos años, las formas de creencia tradicional de las personas (las del cristianismo, una de las tres religiones principales del mundo) ha sido leer la Biblia; apartarse de la Biblia no es creer en el Señor, es un culto maligno, y herejía, e incluso cuando las personas leen otros libros, el fundamento de estos debe ser la explicación de la Biblia. Es decir, si dices que crees en el Señor, debes leer la Biblia, debes comerla y beberla, y fuera de ella no debes adorar a ningún libro que no la implique. Si lo haces, estás traicionando a Dios. Desde el momento en que la Biblia estuvo, la creencia de las personas en el Señor ha sido la creencia en la Biblia. En lugar de decir a las personas que crean en el Señor, es mejor decir que lo hagan en la Biblia; en lugar de decir que han comenzado a leer la Biblia, es mejor decir que han empezado a creer en ella; y en lugar de decir que han vuelto a la presencia del Señor, es mejor decir que han regresado ante la Biblia. De esta forma, las personas adoran a la Biblia como si fuera Dios, como si fuera su vida, y perderla sería lo mismo que perder su vida. Las personas contemplan la Biblia como algo tan elevado como Dios, y están incluso aquellos que la ven como algo más alto que Dios. Si las personas no tienen la obra del Espíritu Santo, si no pueden sentir a Dios, pueden seguir viviendo; pero tan pronto como pierden la Biblia, sus capítulos o sus dichos célebres, es como si hubieran perdido su vida. Así pues, tan pronto como las personas creen en el Señor comienzan a leer la Biblia, a memorizarla, y cuanto más sean capaces de memorizar de ella, más demuestran amar al Señor y tienen una gran fe. Los que han leído la Biblia y pueden hablarles de ella a los demás son todos buenos hermanos y hermanas. Y es que todos estos años, la fe y la lealtad de las personas al Señor se han medido de acuerdo a su grado de entendimiento de la Biblia. La mayoría de las personas no entienden por qué deberían creer en Dios ni cómo hacerlo, y no hacen otra cosa que buscar ciegamente pistas para descifrar los capítulos de la misma. Nunca han buscado la dirección de la obra del Espíritu Santo; no han hecho más que dedicarse todo el tiempo a estudiar e investigar desesperadamente la Biblia, y nadie ha encontrado nunca obra nueva del Espíritu Santo fuera de ella, nadie se apartado nunca de ella ni se ha atrevido nunca a hacerlo. Las personas han estudiado la Biblia durante todos estos años, han venido con muchas explicaciones, y realizado mucho trabajo; también tienen muchas opiniones diferentes acerca de ella, que debaten interminablemente, de manera que se han formado más de dos mil denominaciones hoy. Todos quieren encontrar algunas explicaciones especiales, o misterios más profundos en la Biblia, quieren explorarla, y encontrar en ella el trasfondo de la obra de Jehová en Israel, de la de Jesús en Judea, o más misterios que nadie más conoce. El acercamiento de las personas a la Biblia se produce por obsesión y fe, y nadie puede aclarar del todo la historia interna o la esencia de la misma. Así pues, el resultado es que las personas siguen teniendo hoy una sensación indescriptible de magia cuando se trata de la Biblia; aún más que eso, están obsesionadas con ella, y tienen fe en ella. Hoy en día, todos quieren encontrar las profecías de la obra de los últimos días en la Biblia, quieren descubrir qué obra hace Dios durante los últimos días y qué señales hay para los últimos días. De esta forma, su adoración de la Biblia se vuelve más ferviente, y mientras más se acercan los últimos días, más credibilidad dan a sus profecías, particularmente a las relativas a estos. Con esa creencia ciega en la Biblia, con esa confianza en ella, no tienen deseo de buscar la obra del Espíritu Santo. En las ideas de las personas, piensan que sólo ella puede traer la obra del Espíritu Santo; sólo en ella pueden encontrar los pasos de Dios; sólo en ella están escondidos los misterios de Su obra; sólo la Biblia —no otros libros o personas— puede clarificar todo lo de Dios y la totalidad de Su obra; la Biblia puede traer la obra del cielo a la tierra; y puede tanto comenzar como concluir las eras. Con estos conceptos, las personas no tienen inclinación a buscar la obra del Espíritu Santo. Así pues, independientemente de cuánta ayuda prestara la Biblia a las personas en el pasado, esta ha pasado a ser un obstáculo para la obra más reciente de Dios. Sin ella, las personas podrían buscar los pasos de Dios en cualquier otro lugar; pero hoy, la Biblia los ha contenido, y extender Su obra reciente ha pasado a ser doblemente difícil, y una ardua lucha. Todo esto se debe a los capítulos y los dichos famosos de la Biblia, así como sus diversas profecías. La Biblia se ha vuelto un ídolo en las mentes de las personas, un enigma en sus cerebros, y son simplemente incapaces de creer que Dios puede obrar excluyéndola, de creer que las personas pueden encontrar a Dios fuera de la Biblia, y mucho menos son capaces de creer que Dios podría apartarse de ella durante la obra final y comenzar de nuevo. Esto es impensable para las personas; no pueden creerlo ni imaginarlo. La Biblia se ha convertido en un gran obstáculo para que los hombres acepten la nueva obra de Dios, y ha dificultado su desarrollo. Por tanto, si no entendéis la historia interna de la Biblia, seréis incapaces de difundir con éxito el evangelio, y de dar testimonio de la nueva obra. Aunque hoy no leáis la Biblia, seguís siendo extremadamente afables con ella, es decir, podría no estar en vuestras manos, pero muchas de vuestras ideas proceden de ella. No entiendes sus orígenes o la historia interna de las dos etapas anteriores de la obra de Dios. Aunque no comáis ni bebáis la Biblia, debéis entenderla, debéis lograr su conocimiento correcto, y sólo de esta forma seréis capaces de conocer de qué trata el plan de gestión de 6.000 años de Dios. Usaréis estas cosas para ganar personas, para hacerlas reconocer que esta corriente es el camino verdadero, que la senda que caminas hoy es la de la verdad, guiada por el Espíritu Santo, y que ningún humano ha abierto.
jueves, 28 de junio de 2018
¿Ha cambiado el nombre de Dios?!|Revelar misterio del nombre de Dios
Su nombre es Wang Hua y es predicadora de una iglesia clandestina en el sur de China. Cuando comenzó a creer en el Señor, descubrió en la Biblia que Dios se llamaba Jehová en el Antiguo Testamento y Jesús en el Nuevo Testamento. ¿Por qué tiene Dios nombres distintos? Wang Hua se quedó tremendamente perpleja ante esto. Intentó encontrar la respuesta en la Biblia, pero no entendía el misterio… Sin embargo, creía firmemente que no hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres, por lo que Jesús es el único Salvador, y que mientras nos aferráramos al nombre de Jesús, seguro que seríamos arrebatados al reino de los cielos. Un día, no obstante, Wang Hua se enteró de algo que la conmocionó: ¡el nombre de Dios ha cambiado! A partir de entonces, su corazón ya no pudo conservar la calma…
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