Jehová Dios dijo: “Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos” (Isaías 55:8). De aquí, se puede ver que somos incapaces de sondear lo que Dios hecho y dicho. Así que, como un seres humano, hemos de tener un corazón de temer a Dios y no debemos juzgar y adivinar arbitrariamente todo lo que viene de Él. La Palabra de Dios dice: “Tu corazón siempre debe ser reverente delante de Dios, debes ser moderado en tus palabras y acciones [...]. Cuando no entiendas cuál es la actitud de Dios, no hables con descuido, no seas negligente en tus acciones ni apliques etiquetas con irresponsabilidad. Más aún, no llegues a conclusiones de manera arbitraria. En su lugar, debes esperar y buscar; esto también es una manifestación del temor a Dios y de apartarse del mal”.
De “La Palabra manifestada en carne”
De “La Palabra manifestada en carne”