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martes, 19 de mayo de 2020

He dado la bienvenida al regreso del Señor

El invierno de 2010 en Estados Unidos me dejó con una sensación gélida. Además del intenso frío, del viento y la nieve, lo peor era que mi corazón parecía haber sido invadido por una especie de “ola de frío”. Para los que trabajamos en el negocio de decoración de interiores, el invierno es la época más difícil del año, pues desde que empieza hay muy poco trabajo. Incluso corremos el riesgo de perder nuestros empleos. Aquel fue mi primer año en los Estados Unidos, era un recién llegado y todo me resultaba desconocido. No era fácil alquilar un apartamento ni encontrar trabajo, y mis días estaban llenos de dificultades. La situación se puso tan mal que tuve que pedir dinero prestado para pagar el alquiler de mi apartamento. Ante aquello, me puse melancólico y sentí que mi vida era realmente difícil de soportar. Por la noche me enfrentaba a la frialdad de las cuatro paredes, me sentía tan triste que solo quería llorar. Un día, mientras vagaba sumido en mi tristeza y ansiedad, una persona que estaba difundiendo el evangelio del Señor Jesús me dio una tarjeta y me dijo: “El Señor Jesús te ama. Hermano, ven a nuestra iglesia y escucha el evangelio del Señor”. Pensé para mis adentros: “Supongo que no tengo nada que hacer ahora mismo, así que no hace mal a nadie si entro a escuchar esto. Podría hacerlo, ¿por qué no?”. Entonces, entré en la iglesia. Escuché al pastor leer en voz alta algo que el Señor Jesús había dicho: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en Él, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16). Cuando escuché aquello, me sentí profundamente conmovido por el amor del Señor. No puedo explicar claramente lo que sentí, pero me parecía que el amor del Señor era real, y que superaba a cualquier otro que se pudiera hallar en el mundo. Mi corazón, lleno de dolor, se sintió muy consolado. A consecuencia de ello, decidí poner toda mi confianza en el Señor Jesús. Después, empecé a participar con entusiasmo en las reuniones de cada domingo y, debido a mi apasionada búsqueda, me convertí rápidamente en colaborador de la obra de la iglesia.
Tras servir en la iglesia durante dos años, cada vez percibía menos la presencia del Señor. No me sentía esclarecido cuando leía la Biblia ni conmovido cuando oraba, y no me parecía que obtuviera nada al asistir a las reuniones. Además, veía que todos en la iglesia vivían una vida en la que pecaban de día para luego confesarse de noche y que todos, ya fueran pastores, ancianos o creyentes comunes, estaban atados por el pecado, participaban en disputas por celos, conspiraban entre sí para formar facciones, luchaban por fama y ganancias y codiciaban cosas mundanas. Cada vez se cometían más actos ilícitos de todo tipo. También noté que la gente, la sociedad en general, se volvía más depravada, malvada y egoísta cada día que pasaba, y que estaban ocurriendo desastres en todo el mundo: constantemente se desencadenaban terremotos, hambrunas y epidemias. Señales de todo tipo que dejaban claro que los últimos días habían llegado y el Señor Jesús volvería pronto. Los pastores y los ancianos a menudo nos predicaban acerca de estos versículos bíblicos: “Entonces si alguno os dice: ‘Mirad, aquí está el Cristo’, o ‘Allí está’, no le creáis. Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y mostrarán grandes señales y prodigios, para así engañar, de ser posible, aun a los escogidos” (Mateo 24:23-24). En sus sermones, afirmaban con imprudencia que aparecerían falsos Cristos en los últimos días, y nos dijeron que en ningún caso debíamos escuchar las predicaciones de gente desconocida. Incluso decían que, quitando los de nuestra iglesia, los creyentes de otras denominaciones estaban equivocados, y que debíamos cuidarnos y ser prudentes respecto a otras personas para no dejarnos engañar y terminar siguiendo el camino equivocado. Como a menudo oía a los pastores predicar de esta manera, me dije: “No debo desviarme del camino en este momento crucial de la inminente llegada del Señor, y debo asegurarme de mantener mi fe en Él”.

martes, 21 de abril de 2020

Recibir al Señor Jesús. Evitar cometer el mismo error que Tomás (Parte 1)


Hoy en día, los desastres se hacen cada vez más grandes en todas partes, las profecías sobre el regreso del Señor Jesús se han cumplido básicamente, y ya hay gente dando testimonio de Su regreso en FaceBook y otras plataformas de red. Sin embargo, al escuchar esta noticia, algunas personas tienen duda de que ¿por qué no lo han visto descender sobre nubes blancas si Él ha venido? Y no lo van a creer a menos de que lo vean con sus propios ojos. Entonces, ¿su actitud de recibimiento al Señor se ajusta a la voluntad de Dios? Busquemos a través de la aparición del Señor Jesús después de Su resurrección a Tomás.
Cuando Tomás escuchó la noticia de la resurrección del Señor, él dijo: “Si no veo en sus manos la señal de los clavos, y meto el dedo en el lugar de los clavos, y pongo la mano en su costado, no creeré” (Juan 20:25). Debido a que Tomás tenía poca fe en el Señor Jesús, por lo que el Señor Jesús lo reprendió cuando Él se apareció: “¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que no vieron, y sin embargo creyeron” (Juan 20:29).

jueves, 9 de abril de 2020

¿Cómo se cumplirán las profecías del regreso del Señor Jesús? (Parte 1)


Ayer hemos compartido la carta de la hermana Ana y en ella se menciona que hay dos maneras sobre la venida de Cristo, una es descender sobre nubes y otra es en secreto como un ladrón. Sin embargo, ¿sabemos en qué forma regresará primero?
De hecho, el Señor Jesús predijo también: “Por eso, también vosotros estad preparados, porque a la hora que no pensáis vendrá el Hijo del Hombre” (Mateo 24:44). “Porque como el relámpago al fulgurar resplandece desde un extremo del cielo hasta el otro extremo del cielo, así será el Hijo del Hombre en su día. Pero primero es necesario que Él padezca mucho y sea rechazado por esta generación” (Lucas 17:24-25). Cuando se trata de la palabra “Hijo del hombre” se refiere a la persona normal nacida del hombre, al igual que el Señor Jesús quien nació de María, aunque tenía un aspecto ordinario, era Dios encarnado, el Dios mismo que hizo obra en la tierra. Si el Señor Jesús descienda primero sobre una nube y se aparezca al hombre con el cuerpo espiritual, no se podrá llamar “el Hijo del hombre”, todos tendrán miedo y no se atreverán a resistirlo, y Él tampoco va a padecer mucho y ser rechazado por la humanidad. Sólo Dios encarnado puede ser llamado el Hijo del hombre, como la gente no es capaz de conocer Su verdadera identidad, lo tratará como una persona común, resistiéndose y condenando a Él con sus nociones, tal como los fariseos de esa época, condenaron que el Señor Jesús no era Mesías según sus propios conceptos. Así que, esto cumple justamente la Biblia, “Pero primero es necesario que Él padezca mucho y sea rechazado por esta generación”.
A través de la comunicación de hoy, creo que hermanos y hermanas han sabido que el Señor Jesús primero descenderá encarándose en el Hijo del hombre en secreto. Entonces, ¿cómo se cumplirá la pro fecía sobre Su descenso público? Mañana continuaremos discutiendo y comunicando con ustedes sobre el verdadero significado del descenso público del Señor Jesús.
Scripture quotations taken from LBLA. Copyright by The Lockman Foundation.

¡Gracias por visitar mi blog! Ahora se han cumplido las profecías de la venida del Señor, también es el momento crucial para darle la bienvenida. Entonces, ¿cómo podemos recibir al Señor y ser arrebatados al reino de los cielos? Si se encuentra con problema y confusión en su fe y vida, le invitamos a comunicarse y explorar con nosotros a través de Messenger.

 

miércoles, 18 de marzo de 2020

Buscar las huellas del Señor para recibir Su regreso


Haga clic en enlace para conocer más: m.me/kingdomsalvationes

El Señor Jesús dijo: “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco y me siguen” (Juan 10:27). Pedro recibió al Señor Jesús después de escuchar Sus palabras; Mateo siguió al Señor tras escuchar Sus palabras, la mujer samaritana reconoció al Señor que era Cristo también por Sus palabras; Los tres tenían un punto común, reconocieron al Señor Jesús a través de Su voz. Entonces, en los últimos días, ¿cómo debemos buscar la declaración del Señor para ser capaces de recibir Su segunda venida?

miércoles, 27 de noviembre de 2019

Reflexión cristiana | Resulta que las profecías del regreso del Señor se cumplirán así…

Reflexión cristiana | Resulta que las profecías del regreso del Señor se cumplirán así…


En cuanto a las profecías sobre el regreso del señor en los últimos días, mucha gente se aferra a las de Su descenso público, e ignora las del descenso secreto.
Por ejemplo: “He aquí, vengo como ladrón” (Apocalipsis 16:15). “Pero a medianoche se oyó un clamor: ‘¡Aquí está el novio! Salid a recibirlo’” (Mateo 25:6). “Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; guárdalo y arrepiéntete. Por tanto, si no velas, vendré como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti” (Apocalipsis 3:3). Todos sabemos que el Señor es fiel y todas Sus profecías se cumplirán una por una. Entonces, ¿cómo debemos ser vírgenes prudentes para poder recibir Su venida?

Para saberlo, vea el vídeo destacado de “¡Qué voz más hermosa!” - ¿De qué modo se cumplen las profecías del regreso del Señor Jesús?

Scripture quotations taken from LBLA. Copyright by The Lockman Foundation.

Leer más sobre evangelio: La venida de Cristo