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lunes, 9 de diciembre de 2019

Cómo orar | Para que nuestra oración sea escuchada por Dios, debemos resolver el problema de tener extravagantes deseos de Él y de pedir a Él de manera irracional.

Cómo orar | Para que nuestra oración sea escuchada por Dios, debemos resolver el problema de tener extravagantes deseos de Él y de pedir a Él de manera irracional.

Como cristianos, todos sabemos que no debemos tener extravagantes exigencias de Dios. Pero, debido a que nuestra intención de conseguir bendiciones está arraigada en nuestro interior, a menudo no podemos evitar orar a Dios para pedirle que satisfaga nuestros deseos irracionales. El Señor Jesús dijo: “No os congojéis pues, diciendo: ¿Qué comeremos, ó qué beberemos, ó con qué nos cubriremos? Porque los Gentiles buscan todas estas cosas: que vuestro Padre celestial sabe que de todas estas cosas habéis menester. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” (Mateo 6:31-33). La Palabra del Señor nos enseña que no deberíamos preocuparnos por la comida ni ropa, no hace falta que le pidamos estas cosas porque Él nos prepararía todo lo que necesitamos. El Señor nos pidió: “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”. Aquí el Señor nos dijo que habríamos de orar por el reino de Dios y Su justicia, solo este tipo de oración podrá ser elogiada por el Señor.
“La oración se debe centrar en torno a aquello que Dios quiere completar hoy. Pídele a Dios que te ilumine y te esclarezca más, y lleva tu estado actual y tus problemas delante de Él para que ores y tomes una resolución ante Dios”.
“Debes orar sobre el fundamento de las palabras actuales que Dios habló, entrar en las palabras de Dios, tener comunión con Dios y tomar tus resoluciones delante de Dios, estableciendo qué estándares deseas para buscar alcanzarlas”.
“¿Y cómo buscas que el Espíritu Santo te toque? Lo que es crucial es vivir en las palabras actuales de Dios y orar sobre el fundamento de las exigencias de Dios. Después de haber orado de esta manera, es seguro que el Espíritu Santo te tocará. Si no buscas basándote en el fundamento de las palabras actuales que Dios habla, entonces esto es infructuoso. […] Si oras de acuerdo a la voluntad de Dios, y de acuerdo a eso que Dios quiere hacer hoy, vas a decir: ‘¡Oh Dios! Quiero aceptar Tus comisiones y ser fiel a Tus comisiones y estoy dispuesto a consagrar toda mi vida a Tu gloria para que todo lo que haga pueda alcanzar los estándares del pueblo de Dios. Que Tú puedas tocar mi corazón. Anhelo que Tu Espíritu siempre me ilumine, que todo lo que haga traiga vergüenza sobre Satanás, para que al final Tú me ganes’. Si oras de esta manera, centrándote alrededor de la voluntad de Dios, entonces, de un modo inevitable, el Espíritu Santo obrará en ti. No importa cuántas sean las palabras de tus oraciones, lo que es clave es si comprendes la voluntad de Dios o no”.
De “La Palabra manifestada en carne
La oración es un puente para que nuestra alma tenga una conversación íntima con el Espíritu de Dios. Con que oremos a Dios con nuestro corazón sincero y con la intención de satisfacer Su voluntad, Él elogiará y escuchará nuestra oración. Gracias a Dios, hemos acabado de comunicarnos con ustedes sobre el tema de cómo orar para que Dios nos escuche. Hermanos y hermanas, si tienen algunas dudas, no duden en contactar con nosotros por Messenger o Whatsapp, les responderemos lo antes posible. ¡Que Dios nos bendiga!f

sábado, 7 de diciembre de 2019

¿Cómo orar para que el Señor nos escuche?

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La oración es un medio de que establecemos una relación normal con Dios, es tan importante como el aire. Todos deseamos que nuestras oraciones sean escuchadas y elogiadas. Recientemente, muchos hermanos y hermanas nos han enviado mensajes diciendo que Dios no ha escuchado sus oraciones y se sienten oscuros y secos en el corazón, están muy angustiosos por esto. Entonces, ¿qué tipo de oración es conforme a la voluntad de Dios y escuchada por Él?
En cuanto a la cuestión de que las oraciones no son escuchadas por Dios, hemos resumido las siguientes
tres razones:
1. Siempre se habla palabras vacías e imprácticas y de engañar a Dios
2.No se calma su corazón ante Dios y está solamente satisfecho con un proceso o un ritual
3. Se tiene extravagantes deseos de Dios y se pide por sí mismo de manera irracional.
Recomendación: Adoración a Dios 


sábado, 12 de octubre de 2019

【Deja que la oración sea el mejor hábito de tu vida】

"Vivid siempre alegres. Orad sin intermisión. Dad gracias por todo al Señor; porque esto es lo que quiere Dios que hagáis todos en nombre de Jesucristo" (1 Tesalonicenses 5:15-17). Cada persona que cree en Dios no puede dejar la vida de oración. La oración es la mejor oportunidad acercarse a Dios. Que la oración sea el mejor hábito de nuestra vida.

lunes, 19 de agosto de 2019

Testimonios Cristianos | Ser estricto con uno mismo para disciplinar a los demás


Trabajé estrechamente con una hermana mayor en asuntos generales. Luego de haberlo hecho durante un tiempo, descubrí que ella descuidaba su trabajo y que no aceptaba la verdad. Y, por ende, me formé una opinión respecto de ella. Gradualmente, se deterioró la relación normal que existía entre nosotras, no nos llevábamos bien y no podíamos trabajar juntas. Yo creía que era mayormente culpa de ella el hecho de que nuestra relación hubiera llegado a este punto, y entonces intenté idear todas las formas de comunicarme con ella para que pudiera conocerse a sí misma. Pero mis intentos de comunicación fueron en vano, o bien contraproducentes. Finalmente, cada uno siguió su camino, sin haber resuelto nuestros problemas. Esto me convenció aún más de que ella no era una persona que aceptaba la verdad. Después de este hecho, la iglesia dispuso que permaneciera con otra familia anfitriona. Poco tiempo después, descubrí que también existían muchos problemas con mi hermano y mi hermana de aquella familia, y nuevamente “bregué” para comunicarme con ellos, pero todos mis intentos fueron en vano, y ellos comenzaron a tener prejuicios en mi contra. Frente a estas circunstancias, me encontré muy preocupada y perpleja: ¿Por qué la gente que conozco no acepta la verdad? Hasta que un día, encontré la raíz del problema cuando me di contra una pared en el trabajo.

viernes, 23 de noviembre de 2018

Testimonios Cristianos | ¿Quién fue el que rescató su matrimonio?


Acababa de cumplir veinte años, tenía una figura agraciada y parecía tan bonita como una flor y había muchos pretendientes persiguiéndola. Pero hacía caso omiso de esto hasta que un día su amiga la invitó a salir y, por casualidad, conoció a Lin. Lin medía casi 6 pies de alto, era alto y bien parecido, con un porte elegante. Hablaba con humor y con inteligencia y fue capaz de atraerla en un instante. Y Lin también estaba bastante interesado en ella. Los dos comenzaron a verse muy pronto y después de algunos meses se casaron. En poco tiempo tuvieron un hijo propio y esto la hizo sentirse muy bendecida. Pero las cosas buenas no duran para siempre. Justo cuando estaba empezando a disfrutar de todo y a anhelar un futuro hermoso, descubrió que Lin no se involucraba en un trabajo honesto todos los días. Todo el día estaba holgazaneando e incluso a menudo salía y se metía en peleas y apuestas. Cuando regresaba a casa, le remarcaba los defectos sin importar si estaba sucediendo algo o no. Simplemente no sentía cariño por ella ni por su hijo. Ella no entendía por qué Lin estaba actuando de esta manera. Muchas veces, con los ojos llenos de lágrimas, le rogaba a Lin que caminara por la senda correcta pero Lin no sólo no escuchaba, incluso arremetía contra ella y una vez inclusive llegó a asfixiarla casi hasta matarla. Ella había perdido toda esperanza en Lin. En poco tiempo Lin fue sentenciado a prisión por violar la ley y ella tuvo que mantenerse a ella y a su hijo de un año y medio por su cuenta. Su vida estaba llena de dificultades y esperanzas frustradas. No fue sino hasta 2003, cuando Lin completó su sentencia de prisión y fue liberado, que ella había terminado con este doloroso matrimonio.

martes, 16 de octubre de 2018

Sólo los que se enfocan en la práctica pueden ser perfeccionados


En los últimos días, Dios se hizo carne para hacer la obra que debía hacer, y llevar a cabo Su ministerio de palabras. Él vino en persona a obrar entre los seres humanos con el propósito de perfeccionar a esas personas que son conformes a Su corazón. Desde la creación hasta hoy, Él sólo hace esa obra durante los últimos días. Dios sólo se encarnó durante los últimos días para hacer una obra así, a gran escala. Aunque Él soporta dificultades que a las personas les resultaría difícil de soportar, aunque como gran Dios, Él tiene la humildad para convertirse en un hombre corriente, ningún aspecto de Su obra se ha retrasado, y Su plan no está en absoluto sumido en la confusión. Él está haciendo la obra según Su plan original. Uno de los propósitos de esta encarnación es conquistar a personas. Otro es perfeccionar a las personas a las que ama. Él desea ver con Sus propios ojos a las personas que perfecciona, y constatar por Sí mismo cómo las personas que Él perfecciona dan testimonio por Él. No se perfecciona a una persona ni a dos. Sí, no obstante, a un grupo de muy pocas personas. Este grupo de personas procede de diversos países y de las diversas nacionalidades del mundo. El propósito de hacer esta tanta obra es ganar a este grupo de personas, lograr el testimonio que este grupo de personas da por Él, y obtener la gloria que Él consigue a través de este grupo de personas. Dios no realiza obra que no tenga significado o que no tenga valor. Puede decirse que, al hacer tanta obra, el objetivo de Dios es perfeccionar a todos los que Él desea perfeccionar. En el tiempo libre que Él tenga aparte de esto, eliminará a los malvados. Que sepas que Él no hace esta gran obra por quienes son malos; al contrario, Él se entrega en Su totalidad por ese pequeño número de personas que han de ser perfeccionadas por Él. La obra que Él hace, las palabras que Él pronuncia, los misterios que Él revela, Su juicio y Su castigo son todos por causa de ese pequeño número de personas. Él no se hizo carne por los que son malos, menos aún provocan ellos una gran ira en Él. Él habla verdad, y habla de la entrada, por aquellos que han de ser perfeccionados; Él se hizo carne por ellos, y por ellos concede Sus promesas y Sus bendiciones. La verdad, la entrada y la vida en humanidad de las que Él habla no son por causa de los que son malos. Él quiere evitar hablar a quienes son malos, y desea conceder todas las verdades a los que deben ser perfeccionados. Pero Su obra exige que, por el momento, se les permita disfrutar a los malos de algunas de Sus riquezas. Los que no llevan a cabo la verdad, no satisfacen a Dios e interrumpen Su obra son todos malos. No pueden ser perfeccionados, y Dios los aborrece y los rechaza. Por el contrario, las personas que ponen en práctica la verdad, pueden satisfacer a Dios y erogan todo su ser en la obra de Dios son las personas que Él va a perfeccionar. Aquellos a los que Dios quiere completar no son otros que este grupo de personas, y la obra que Él hace es por causa de estas personas. La verdad de la que Él habla va dirigida a las personas que están dispuestas a ponerla en práctica. Él no habla a las personas que no ponen en práctica la verdad. El incremento de conocimiento profundo y el crecimiento del discernimiento a los que Él alude van dirigidos a las personas que pueden llevar a cabo la verdad. Cuando Él habla de quienes deben ser perfeccionados, se está refiriendo a estas personas. La obra del Espíritu Santo se dirige a las personas que pueden practicar la verdad. Cosas como poseer sabiduría y tener humanidad se dirigen a las personas que están dispuestas a poner en práctica la verdad. Aquellos que no lleven a cabo la verdad pueden oír, y comprender muchas verdades, pero como están entre las personas malvadas, la verdad que entienden sólo se convierte en doctrinas y palabras, y no tiene significado para su cambio de carácter ni para sus vidas. Ninguna de ellas es leal a Dios; todas ellas son personas que ven a Dios, pero no pueden obtenerlo, y Él las condena a todas.

El Espíritu Santo tiene una senda que recorrer en cada persona, y a cada una le da oportunidades de ser perfeccionada. A través de tu negatividad, se te hace conocer tu corrupción y, después, al desechar la negatividad, encontrarás una senda para practicar, y este es tu perfeccionamiento. Además, por medio de la dirección y de la iluminación continuas de algunas cosas positivas en tu interior, cumplirás proactivamente tu función, crecerás en percepción, y ganarás discernimiento. Cuando tus condiciones son buenas, estás especialmente dispuesto a leer la palabra de Dios, a orar a Él, y puedes relacionar los sermones que oyes con tus propios estados. En ocasiones así, Dios te esclarece e ilumina en tu interior, y hace que te des cuenta de algunas cosas del aspecto positivo. Este es tu perfeccionamiento en el aspecto positivo. En los estados negativos, eres débil y negativo, y sientes que no tienes a Dios, pero Él te ilumina, y te ayuda a encontrar una senda para practicar. De esto sale la consecución de la perfección en el aspecto negativo. Dios puede perfeccionar al hombre tanto en los aspectos positivos como en los negativos. Depende de si puedes experimentar y de si buscas que Dios te perfeccione. Si verdaderamente buscas que Dios te perfeccione, entonces lo negativo no te puede quitar nada, sino que te puede traer cosas que son más reales y te puede hacer más capaz para saber qué es lo que falta dentro de ti y más capaz para comprender tus estados reales y ver que el hombre no tiene nada y no es nada; si no experimentas pruebas, no sabes esto, y siempre vas a sentir que estás por encima de los demás y que eres mejor que todos los demás. A través de todo esto vas a ver que todo lo que pasó antes, Dios lo hizo y Dios lo protegió. La entrada a las pruebas te deja sin amor ni fe, te falta la oración y no puedes cantar himnos; y, sin darte cuenta, en medio de esto llegas a conocerte. Dios tiene muchos medios para perfeccionar al hombre. Emplea toda clase de ambientes para tratar con el carácter corrupto del hombre y usa varias cosas para poner al hombre al descubierto; en un sentido trata con el hombre, en otro pone al hombre al descubierto y en otro revela al hombre, escarbando y revelando los “misterios” en las profundidades del corazón del hombre, y mostrándole al hombre su naturaleza revelando muchos de sus estados. Dios perfecciona al hombre a través de muchos métodos —por medio de la revelación, el trato, el refinamiento y el castigo— para que el hombre pueda saber que Dios es práctico.

¿Qué es lo que buscáis ahora? Quizás el ser perfeccionados por Dios, conocerle, obtenerle, el estilo de un Pedro de los noventa o tener una fe mayor que la de Job. Podéis buscar mucho: buscar que Dios os llame justos y llegar ante Su trono, o ser capaces de manifestar a Dios en la tierra y dar un testimonio fuerte y contundente por Dios. Independientemente de lo que busquéis, en general es por causa del plan de gestión de Dios. Sin importar que busques ser una persona justa, o al estilo de Pedro, o la fe de Job, o ser perfeccionado por Dios, busques lo que busques, en resumen, todo es la obra de Dios. En otras palabras, sin importar lo que busques, todo es en aras de ser perfeccionado por Dios, de experimentar Su palabra, para satisfacer el corazón de Dios; todo es en aras de descubrir el encanto de Dios, todo es para buscar una senda con el fin de practicar en la experiencia real, con el objetivo de ser capaz de desechar tu carácter rebelde, alcanzar un estado normal en tu interior, ser capaz de conformarte completamente a la voluntad de Dios, convertirte en una persona correcta, y tener un motivo acertado en todo lo que haces. La razón de que experimentes todas estas cosas es llegar a conocer a Dios, y conseguir el crecimiento de la vida. Aunque lo que experimentas es la palabra de Dios, y acontecimientos reales, las personas, los asuntos y las cosas que te rodean, finalmente eres capaz de conocer a Dios y de ser perfeccionado por Él. Procurar recorrer la senda de una persona justa, o buscar poner en práctica la palabra de Dios, estas cosas son la pista de aterrizaje. Conocer a Dios, y ser perfeccionado por Él son el destino. Si buscas ahora el perfeccionamiento por parte Dios, o dar testimonio de Él, en general, es finalmente para conocer a Dios; para que la obra que Él hace en ti no sea en vano, de modo que llegues por fin a conocer la realidad de Dios, Su grandeza; más aún, Su humildad y lo escondido de Él, y conocer la mucha obra que Él hace en ti. Dios se ha humillado hasta cierto nivel, para hacer Su obra en estas personas inmundas y corruptas, y perfeccionar a este grupo de personas. Dios no sólo se hizo carne para vivir y comer entre las personas, pastorearlas, proveer lo que estas necesitan. Lo más importante es que Él realiza Su inmensa obra de salvación y conquista en estas personas insoportablemente corruptas. Él vino al corazón del gran dragón rojo para obrar en estas las más corruptas de las personas, de forma que todas las personas puedan ser cambiadas y hechas nuevas. La inmensa dificultad que Dios soporta no es sólo la del Dios encarnado, sino principalmente que el Espíritu de Dios sufre una humillación extrema; Él se humilla y oculta tanto que se convierte en una persona corriente. Dios se encarnó, y tomó la forma de carne para que las personas vean que Él tiene una vida y unas necesidades humanas normales. Con esto basta para demostrar que Dios se ha humillado hasta cierto nivel. El Espíritu de Dios se materializa en la carne. Su Espíritu es muy elevado y grande, pero Él toma la forma de un ser humano común e insignificante, para hacer la obra de Su Espíritu. El calibre, el conocimiento, el sentido, la humanidad y la vida de cada uno de vosotros muestran que sois realmente indignos de aceptar esta clase de obra de Dios. Sois realmente indignos para permitir que Él soporte semejante sufrimiento por vuestra causa. ¡Dios es tan grande! ¡Él es tan supremo, y las personas tan malas y bajas! Pero Él sigue obrando en ellas. Él no sólo se encarnó con el fin de proveer para las personas, para hablarles, sino que incluso vive con ellas. Dios es tan humilde, tan adorable. Si tan pronto como se menciona el amor de Dios, tan pronto como se menciona Su gracia, derramas lágrimas mientras pronuncias gran alabanza; si llegas a este estado, entonces tienes un conocimiento verdadero de Dios.

Existe una desviación en la búsqueda de las personas hoy día; ellas sólo buscan amar a Dios y satisfacerlo, pero no tienen conocimiento alguno de Él, y han descuidado el esclarecimiento y la iluminación del Espíritu Santo en ellas. No poseen un conocimiento verdadero de Dios como fundamento. De esta forma pierden energía conforme su experiencia progresa. Todos los que buscan tener un conocimiento verdadero de Dios, aunque en el pasado no gozaban de buen estado, tendían hacia la negatividad y la debilidad, derramaban lágrimas con frecuencia, caían en el desánimo, y se decepcionaban; ahora, sus estados se vuelven cada vez mejor ya que tienen más experiencia. Después de experimentar el ser tratadas y quebrantadas, o de atravesar un episodio de refinamiento, han hecho un gran progreso. No se ve que tales estados les sobrevengan de nuevo, su carácter ha cambiado, y el amor de Dios se hace realidad en ellas. Existe una regla para el perfeccionamiento de las personas por parte de Dios, y es que Él te esclarece usando una parte deseable de ti, de forma que tengas una senda para practicar, y puedas apartarte de todos los estados negativos, para ayudar a tu espíritu a alcanzar la liberación, y hacerte más capaz de amarlo. Así eres capaz de desechar el carácter corrupto de Satanás. Eres sencillo y abierto, dispuesto a conocerte y a poner en práctica la verdad. Dios ve que estás dispuesto a conocerte y a poner en práctica la verdad, así que cuando eres débil y negativo, Él te esclarece doblemente, te ayuda a conocerte más, a estar más dispuesto a arrepentirte por ti mismo, y a ser más capaz de practicar las cosas que deberías practicar. Sólo de esta forma está tranquilo y en paz tu corazón. Aquel que presta atención a conocer a Dios, a conocerse a sí mismo, su propia práctica será capaz de recibir con frecuencia la obra de Dios, Su dirección y Su esclarecimiento. Aunque esté en un estado negativo, es capaz de darse la vuelta de inmediato, ya sea debido a la acción de la conciencia o al esclarecimiento de la palabra de Dios. El cambio de carácter de una persona siempre se consigue cuando ella conoce su estado real, el carácter y la obra de Dios. Una persona que esté dispuesta a conocerse y a abrirse será capaz de llevar a cabo la verdad. Esta clase de persona es una persona leal a Dios; y la persona que es leal a Dios tiene entendimiento de Él, ya sea profundo o superficial, escaso o abundante. Esta es la justicia de Dios, y es algo que las personas alcanzan; es su propia ganancia. Una persona que tiene conocimiento de Dios es alguien que tiene una base, que tiene visión. Esta clase de persona está segura respecto a la carne de Dios, a la palabra de Dios, y a la obra de Dios. Independientemente de cómo obre o hable Dios, o de cómo otras personas causen molestias, ella puede mantenerse firme, y ser un testigo para Dios. Cuanto más sea así la persona, más puede llevar a cabo la verdad que entiende. Como ella siempre está practicando la palabra de Dios, obtiene más entendimiento de Él, y posee la determinación para ser siempre un testigo para Dios.

Tener discernimiento, sumisión y la capacidad de ver el interior de las cosas, de forma que seas de espíritu sagaz, significa que tienes las palabras de Dios iluminándote y esclareciéndote en tu interior en cuanto te enfrentas con algo. Esto es ser de espíritu sagaz. Todo lo que Dios hace es en aras de ayudar a reavivar el espíritu de las personas. ¿Por qué dice Dios siempre que las personas son insensibles y torpes? Es porque el espíritu de las personas ha muerto, y ellas se han vuelto insensibles hasta un punto en el que son completamente inconscientes de las cosas del espíritu. La obra de Dios consiste en hacer progresar la vida de las personas, y ayudar a que su espíritu cobre vida, de manera que puedan captar las cosas del espíritu, y sean siempre capaces de amar y de satisfacer a Dios. Llegar a este punto muestra que el espíritu de una persona ha sido reavivado, y la próxima vez que encuentre algo, puede reaccionar directamente. Es receptiva a los sermones, y reacciona con rapidez ante las situaciones. Esto es lograr la sagacidad de espíritu. Hay muchas personas que tienen una reacción rápida a un acontecimiento externo, pero tan pronto como se menciona la entrada a la realidad, o las cosas detalladas en el espíritu, se vuelven insensibles y torpes. Sólo entienden algo si ello lo tienen delante de la cara. Todas estas son señales de ser espiritualmente insensibles y torpes, de tener poca experiencia de las cosas del espíritu. Algunas personas son sagaces de espíritu, y tienen discernimiento. Tan pronto como oyen algo relacionado con sus estados no pierden tiempo en escribirlo. Lo aplican a su experiencia subsiguiente, y a cambiarse a sí mismos. Esto es una persona de espíritu sagaz. ¿Y por qué es ella capaz de reaccionar tan rápidamente? Porque se centra en estos aspectos de la vida cotidiana, y tan pronto como se menciona uno de estos aspectos, resulta que coincide con su condición interna, y ella es capaz de recibirla inmediatamente. Es como dar comida a una persona hambrienta; es capaz de comérsela de inmediato. Si das de comer a alguien que no tiene hambre, no reacciona con tanta rapidez. Tú oras con frecuencia a Dios, y eres capaz de reaccionar enseguida cuando te enfrentas con algo: lo que Dios exige en este asunto, y cómo deberías actuar. Dios te guió en este asunto la última vez; cuando te encuentras hoy con esto mismo, sabes cómo entrar en la condición, para satisfacer el corazón de Dios. Si siempre practicas y experimentas de esta forma, en algún punto te vuelves un maestro en ello. Cuando lees la palabra de Dios sabes a qué clase de persona se está refiriendo Dios, sabes de qué tipo de condiciones del espíritu está hablando, eres capaz de comprender el punto clave y de ponerlo en práctica; esto muestra que eres capaz de experimentar. ¿Por qué son deficientes algunas personas a este respecto? Es porque no ponen mucho esfuerzo en el aspecto de la práctica. Aunque están dispuestas a poner la verdad en práctica, no tienen una perspectiva verdadera de los detalles del servicio, de los detalles de la verdad en su vida. Se confunden cuando ocurre algo. De esta forma, puedes descarriarte cuando llegue un falso profeta o un falso discípulo. No es aceptable ignorar el discernimiento. Debes prestar siempre atención a las cosas del espíritu: cómo obra Dios, qué habla Dios, cuáles son Sus exigencias para las personas, con qué tipo de personas deberías entrar en contacto, y qué tipo de persona deberías evitar. Debes hacer hincapié en estas cosas cuando comas y bebas la palabra de Dios, y durante la experiencia. Si siempre experimentas las cosas de esta forma, entenderás del todo muchas cosas, y también tendrás discernimiento. Qué es la disciplina por el Espíritu Santo, qué es la culpa nacida del propósito humano, qué es la dirección del Espíritu Santo, qué es la disposición de un entorno, qué es que las palabras de Dios esclarezcan el interior; si no tienes claras estas cosas, no tendrás discernimiento. Deberías saber qué viene del Espíritu Santo, qué es el carácter rebelde, cómo obedecer la palabra de Dios, y cómo desechar la propia rebeldía de uno; deberías entender los detalles de todas estas verdades, de forma que cuando ocurra algo, tengas una verdad apropiada con la cual compararlo, tener visiones adecuadas como fundamento, tener principios en cada asunto, y ser capaz de actuar según la verdad. Entonces tu vida estará llena del esclarecimiento de Dios, de Sus bendiciones. Él no tratará mal a nadie que lo busque sinceramente. Él no tratará mal a nadie que lo viva, que dé testimonio de Él, y no maldecirá a nadie que sea capaz de estar sinceramente sediento de la verdad. Si, mientras comes y bebes las palabras de Dios, puedes prestar atención a tu propia condición verdadera, a tu propia práctica, y a tu propio entendimiento, entonces, cuando te encuentres con un problema recibirás esclarecimiento y obtendrás entendimiento práctico. Entonces tendrás una senda de práctica, y tendrás discernimiento en todo. Es improbable que se pueda engañar a una persona que tiene la verdad, y que esta se comporte de forma perjudicial o actúe excesivamente. Gracias a la verdad está protegida, y también obtiene más entendimiento. Gracias a la verdad tiene más sendas para practicar, consigue más oportunidades para que el Espíritu Santo obre en ella, y más ocasiones de ser perfeccionada.

De "La Palabra manifestada en carne"

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miércoles, 10 de octubre de 2018

La palabra de Dios | Obra y entrada (2)

Vuestra obra y entrada son bastante pobres; el hombre no da importancia a la obra y es incluso más descuidado con la entrada. El hombre no considera que estas cosas sean lecciones en las que debería entrar; por tanto, en su experiencia espiritual, prácticamente todo lo que ve son ilusiones fantásticas. No se os pide mucho en términos de vuestra experiencia en la obra, pero, como alguien que Dios debe perfeccionar, deberíais aprender a trabajar por Dios de forma que podáis ser pronto conforme a Su corazón. A lo largo de las eras, los que realizaron obra se han llamado obreros o apóstoles, lo cual se refiere a un pequeño número de personas usadas por Dios. Sin embargo, la obra de la que hablo hoy no se refiere únicamente a esos obreros o apóstoles; va dirigida hacia todos los que deben ser perfeccionados por Dios. Quizás haya muchos que tienen poco interés en esto, pero, por causa de la entrada, sería mejor exponer esta verdad.

Cuando se habla de la obra, el hombre cree que se trata de correr de un lado a otro para Dios, predicar en todos los lugares y gastarse para Él. Aunque esta creencia es correcta, es demasiado parcial; lo que Dios le pide al hombre no es únicamente que viaje de aquí para allá para Él; es más el ministerio y la provisión adentro del espíritu. Muchos hermanos y hermanas no han pensado nunca en trabajar para Dios incluso después de tantos años de experiencia, porque la obra, tal como el hombre la concibe, es incongruente con lo que Dios pide. Por tanto, el hombre no tiene el más mínimo interés en el asunto de la obra y esta es precisamente la razón de que la entrada del hombre sea también bastante parcial. Todos vosotros deberíais empezar a entrar obrando para Dios, de manera que podáis experimentar mejor todos sus aspectos. A esto es a lo que deberíais entrar. La obra no alude a correr de un lado a otro para Dios, sino a que la vida del hombre y lo que vive sean para Su disfrute. Se trata de que el hombre use su lealtad hacia Dios y el conocimiento que tiene de Él para testificar de Él y ministrar al hombre. Esta es la responsabilidad del hombre y lo que todo hombre debería entender. En otras palabras, vuestra entrada es vuestra obra; estáis buscando entrar en el transcurso de vuestra obra para Dios. Experimentarle a Él no sólo es ser capaz de comer y beber Su palabra; lo más importante es que seáis capaces de testificar de Él, servirle, ministrar y proveer para el hombre. Esto es obra y también vuestra entrada; es lo que todo hombre debería alcanzar. Son muchos los que sólo se centran en viajar de aquí para allá para Dios, y en predicar en todas partes, mientras pasan por alto su experiencia personal y descuidan su entrada a la vida espiritual. Esto es lo que hace que quienes sirven a Dios se conviertan en aquellos que se resisten a Él. Durante tantos años, los que sirven a Dios y le ministran al hombre han considerado que la entrada consiste sencillamente en trabajar y predicar, y ninguno de ellos ha visto su propia experiencia espiritual como una entrada importante. Más bien aprovechan el esclarecimiento de la obra del Espíritu Santo para enseñar a otros. Cuando predican, sienten mucha carga y reciben la obra del Espíritu Santo, y a través de esto liberan la voz de este. En ese momento, los que trabajan se sienten engreídos y autosatisfechos, como si la obra del Espíritu Santo fuera su propia experiencia espiritual; sienten que todas las palabras que pronuncian durante ese tiempo son su propio ser, y también es como si su propia experiencia no fuera tan clara como la han descrito. Además, no tienen nociones de qué decir antes de hablar, pero cuando el Espíritu Santo obra en ellos, tienen un flujo incesante y continuo de palabras. Después de que hayas predicado así una vez, sientes que tu estatura presente no es tan pequeña como creías. Después de que el Espíritu Santo trabaje de manera similar en ti varias veces, decides que ya posees estatura y, erróneamente, crees que la obra del Espíritu Santo es tu propia entrada y ser. Cuando tienes constantemente esta experiencia, te vuelves laxo respecto a tu propia entrada. A continuación, te vas haciendo perezoso sin darte cuenta y no le das importancia alguna a tu propia entrada. Por tanto, cuando estés ministrando a otros, debes distinguir con claridad entre tu estatura y la obra del Espíritu Santo. Esto facilitará mejor tu entrada y beneficiará más convenientemente tu experiencia. Quien considere la obra del Espíritu Santo como su propia experiencia está dando comienzo a la degeneración del hombre. Por tanto, cualquiera que sea el deber que lleves a cabo, deberías considerar tu entrada como una lección clave.

Uno trabaja para cumplir la voluntad de Dios, para llevar delante de Él a todos los que son según Su corazón, para llevar al hombre a Él y presentarle la obra del Espíritu Santo y la dirección de Dios, perfeccionando así los frutos de la obra de Dios. Por esta razón, es imperativo que comprendáis la esencia del obrar. Como personas usadas por Dios, todos los hombres son dignos de trabajar para Él, es decir, todos tienen la oportunidad de ser utilizados por el Espíritu Santo. Sin embargo, hay algo que debéis entender: cuando el hombre hace la obra de Dios, tiene la oportunidad de ser usado por Él, pero lo que dice y lo que sabe no corresponde del todo a su estatura. Sólo podéis llegar a conocer mejor vuestras deficiencias en vuestra obra y recibir mayor esclarecimiento del Espíritu Santo, permitiéndoos así lograr una mejor entrada en ella. Si el hombre considera la dirección de Dios como su propia entrada y lo que es inherente a su interior, no hay potencial para que la estatura del hombre crezca. El Espíritu Santo esclarece al hombre cuando este se halla en un estado normal; en momentos así, el hombre suele equivocar el esclarecimiento que recibe como su propia estatura en realidad, porque el Espíritu Santo esclarece de la forma más normal: haciendo uso de lo que es inherente al interior del hombre. Cuando este trabaja y habla, o durante su oración en sus devociones espirituales, una verdad se le aclarará de forma repentina. Sin embargo, lo que el hombre ve en realidad es tan sólo el esclarecimiento del Espíritu Santo (naturalmente, esto está relacionado con la colaboración del hombre) y no su verdadera estatura. Después de un periodo de experiencia en la que el hombre encuentra numerosas dificultades reales, la verdadera estatura del hombre se pone de manifiesto bajo tales circunstancias. Sólo en ese momento descubre el hombre que su estatura no es tan grande y que todo surge: su egoísmo, sus consideraciones personales y su avaricia. Sólo después de varios ciclos de semejante experiencia, muchos de los que han despertado en su espíritu entenderán que en el pasado no se trataba de su propia realidad, sino una iluminación momentánea del Espíritu Santo, y que el hombre sólo había recibido la luz. Cuando el Espíritu Santo inspira al hombre para que entienda la verdad, con frecuencia lo hace de un modo claro y nítido, sin contexto. Es decir, no incorpora las dificultades del hombre en esta revelación, sino que revela directamente la verdad. Cuando el hombre encuentra dificultades para entrar, el hombre agrega entonces el esclarecimiento del Espíritu Santo, y esto se convierte en su verdadera experiencia. Por ejemplo, una hermana soltera habla así durante la comunicación: “No buscamos gloria y riquezas o codiciamos la felicidad de un amor entre marido y mujer; sólo buscamos dedicar un corazón de pureza y sencillez a Dios”. Ella sigue diciendo: “Una vez que las personas se casan, hay muchas cosas que las agobian, y su corazón de amor por Dios ya no es genuino. Su corazón siempre está preocupado por su familia y su cónyuge, y por tanto se vuelve mucho más complicado…”. Cuando habla, es como si las palabras que dice fueran lo que ella está pensando en su corazón; son resonantes y poderosas, como si todo lo que habla viniera desde lo profundo de su corazón. Desea poder dedicarse totalmente a Dios y espera que los hermanos y las hermanas como ella compartan la misma determinación. Puede decirse que tu determinación y sentimiento de ser conmovido en este momento proceden totalmente de la obra del Espíritu Santo. Cuando el método de la obra de Dios cambia, has crecido en edad algunos años; ves que todas tus compañeras de clase y amigas tienen maridos, u oyes que después que fulana o mengana se casó, su esposo se la llevó a vivir a la ciudad y ella consiguió un trabajo allí. Cuando la ves, tu corazón empieza a sentir envidia. Ves que ella está llena de encanto y compostura de los pies a la cabeza; cuando ella habla, tiene un porte cosmopolita y ha perdido completamente su aire provinciano. Esto despierta sentimientos en ti. Tú, que te has gastado por Dios todo este tiempo, no tienes familia o carrera, y has soportado mucho tratamiento; hace mucho, entraste en la mediana edad, y tu juventud se escapó silenciosamente, como si hubieras estado en un sueño. Has hecho todo este camino hasta hoy, pero no sabes dónde asentarte. En ese momento te encuentras en un torbellino de pensamientos, como si estuvieras fuera de tus casillas. Sola e incapaz de dormir profundamente, te resulta difícil dormirte por la noche, tú, sin saberlo, empiezas a pensar en tu determinación y tus votos solemnes a Dios. ¿Por qué te han sobrevenido estas circunstancias? Antes de que te des cuenta, caen lágrimas silenciosas y estás muy afligida. Vienes ante Dios a orar y empiezas a pensar en la intimidad y la cercanía inseparable durante tus días felices con Dios. Escena tras escena aparecen ante tus ojos, y el juramento que hiciste en aquel día suena una vez más en tus oídos, “¿no es Dios mi único íntimo?”. En ese momento, estás sollozando: “¡Dios! ¡Amado Dios! Ya te he dado mi corazón enteramente. Deseo estar prometida para ti eternamente, y te amaré inmutablemente toda mi vida...”. Sólo cuando luchas en ese sufrimiento extremo sientes verdaderamente cuán encantador es Dios, y sólo entonces te das cuenta con claridad: hace mucho que di mi todo a Dios. Después de ese golpe, te vuelves mucho más experimentado en este asunto y ves que la obra del Espíritu Santo en ese momento no es la posesión del hombre. En tus experiencias posteriores, ya no estás limitado en esta entrada; es como si tus cicatrices hubieran beneficiado en gran manera tu entrada. Cada vez que encuentres tales circunstancias, recordarás inmediatamente tus lágrimas de aquel día, como si estuvieras uniéndote de nuevo a Dios. Tienes un miedo continuo de romper otra vez tu relación con Dios y dañar el apego emocional (relación normal) entre tú y Él. Estas son tu obra y tu entrada. Por tanto, cuando recibís la obra del Espíritu Santo, al mismo tiempo deberíais centraros más en vuestra entrada, y ver con exactitud cuál es la obra del Espíritu Santo y cuál vuestra entrada, e incorporar la obra del Espíritu Santo a vuestra entrada para que podáis ser mejor perfeccionados por Él y permitir que la esencia de Su obra se forje en vosotros. Durante el transcurso de vuestra experiencia de la obra del Espíritu Santo, llegáis a conocerle tanto al Espíritu Santo como a vosotros mismos; en medio de numerosos casos de sufrimiento extremo desarrolláis una relación normal con Dios, que crece en intimidad día a día. Tras incontables ocasiones de poda y refinamiento, desarrolláis un amor verdadero hacia Dios. Por esta razón debéis entender que el sufrimiento, los golpes y las tribulaciones no son desalentadores; lo que sí asusta es tener solamente la obra del Espíritu Santo, pero no vuestra entrada. Cuando llegue el día en que la obra de Dios esté acabada, os habréis esforzado para nada; aunque experimentasteis la obra de Dios, no habréis llegado a conocer al Espíritu Santo ni habréis obtenido vuestra propia entrada. El Espíritu Santo no esclarece al hombre para mantener su pasión, sino para abrir una salida para la entrada del hombre, y para permitirle que llegue a conocerle a Él, y que a partir de ahí desarrolle un corazón de reverencia y adoración hacia Dios.

De "La Palabra manifestada en carne"
Leer más: Obra y entrada (1)



miércoles, 3 de octubre de 2018

La palabra de Dios | Acerca de acallar el corazón de uno delante de Dios

Acallar el corazón de uno delante de Dios es uno de los pasos más cruciales para entrar en las palabras de Dios, y es una lección en la que en estos momentos todas las personas tienen la necesidad urgente de entrar. Los caminos de entrada para acallar el corazón delante de Dios son:
1. Retira tu corazón de las cosas externas, guarda silencio delante de Dios y ora a Él con un corazón enfocado.
2. Con tu corazón callado delante de Dios, come, bebe y disfruta de las palabras de Dios.
3. Convierte en una práctica habitual el meditar en el amor de Dios, el contemplarlo y el reflexionar en la obra de Dios.

lunes, 27 de agosto de 2018

Cómo está tu relación con Dios







Dios Todopoderoso dice:En tu creer en Dios, por lo menos debes resolver tener una relación normal con Dios. Sin una relación normal con Dios, pierdes el significado de tu creer en Dios. Establecer una relación normal con Dios depende totalmente de que acalles tu corazón ante Dios. Una relación normal con Dios quiere decir no dudar ni negar nada de la obra de Dios, sino poder obedecer la obra de Dios, quiere decir tener los motivos correctos delante de Dios, sin pensar en ti mismo, poniendo siempre los intereses de la casa de Dios en primer lugar sin importar lo que estés haciendo, y aceptar la observación de Dios y obedecer Sus arreglos. Quiere decir poder sosegar tu corazón en la presencia de Dios en todo lo que hagas e incluso cuando no entiendas la voluntad de Dios, seguir cumpliendo tu deber y responsabilidades lo mejor que puedas; cuando la voluntad de Dios se te revele, entonces no es tarde para que la acates en tu práctica. Cuando tu relación con Dios se haya vuelto normal, tu relación con las personas será normal. Todo se construye sobre el fundamento de las palabras de Dios: por medio de comer y beber las palabras de Dios, practica de acuerdo a lo que Dios pide, enmienda tus opiniones, y no hagas cosas que se opongan a Dios o perturben la iglesia. No hagas cosas que no tengan ningún beneficio para las vidas de tus hermanos y hermanas, no digas cosas que no edifiquen a los demás ni hagas nada vergonzoso. Sé justo y honorable en todas las cosas que hagas y permite que sean presentables delante de Dios. Aunque haya veces en que la carne sea débil, serás capaz de poner los intereses de la casa de Dios en primer lugar, no procurar tus propios beneficios, y actuar con justicia. Si puedes practicar de esta manera, entonces tu relación con Dios será normal.

viernes, 3 de agosto de 2018

La palabra de Dios | Respecto a una vida espiritual normal


El creyente debe tener una vida espiritual normal; este es el fundamento para experimentar las palabras de Dios y entrar en la realidad. ¿Pueden, en la actualidad, todas las oraciones, el acercarse a Dios, los cánticos, las alabanzas, la meditación y el intentar descifrar las palabras de Dios, que forman parte de vuestra práctica, satisfacer los estándares de una vida espiritual normal? Ninguno de vosotros tiene esto muy claro. Una vida espiritual normal no se limita a la oración, a los cánticos, a la vida de la iglesia, a comer y beber las palabras de Dios, y otras prácticas semejantes, sino que significa vivir una vida espiritual fresca y llena de vida. No se trata del método, sino del resultado. La mayoría de las personas piensan que, para tener una vida espiritual normal, uno tiene que orar, cantar, comer y beber las palabras de Dios, o intentar descifrarlas. Independientemente de que haya algún resultado, o un verdadero entendimiento, estas personas sólo se centran en pasar por los movimientos del exterior y no se enfocan en el resultado: son personas que viven dentro de los rituales de la religión, que no viven en el seno de la iglesia y, menos aún, son personas del reino. Las oraciones, los cánticos, el comer y beber las palabras de Dios de este tipo de persona siguen unas normas; están obligadas a hacerlo y lo hacen según las corrientes; no actúan de buen grado ni desde el corazón. Por mucho que estas personas oren o canten, no habrá resultado alguno, porque toda su práctica consiste en normas religiosas y rituales, y no practican la palabra de Dios. Al centrarse tan sólo en el método, y tomar las palabras de Dios como normas que observar, este tipo de persona no ponga en práctica la palabra de Dios, y que se limite a satisfacer la carne y a hacer cosas para presumir delante de los demás. Esta clase de ritual religioso y de normas proceden del hombre, no de Dios. Él no cumple normas ni se atiene a ley alguna; Él hace cosas nuevas cada día y realiza obra práctica. Como las personas de la Iglesia de las tres Autonomías, que están limitadas a la vigilia matinal diaria, las oraciones vespertinas, la acción de gracias antes de las comidas, expresar agradecimiento en todo, y otras prácticas semejantes, independientemente de cuánto hagan estas personas o el tiempo durante el cual practiquen, no tendrán en ellos la obra del Espíritu Santo. Si las personas viven con normas, con el corazón vertido en la práctica, entonces el Espíritu Santo no tiene forma de obrar, porque el corazón de las personas está ocupado por ellas y por los conceptos humanos; por tanto, Dios no tiene manera de obrar; las personas vivirán siempre bajo el control de la ley, y este tipo de persona no será nunca capaz de recibir el elogio de Dios.

miércoles, 27 de junio de 2018

La palabra de Dios | La senda… (6)


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    Es por la obra de Dios que hemos sido traídos al día presente. Así que, todos somos los sobrevivientes en el plan de gestión de Dios y que podamos ser retenidos hasta el día presente es una gran exaltación de Dios. De acuerdo con el plan de Dios, el país del gran dragón rojo debe ser destruido, pero Yo creo que tal vez Él ha establecido otro plan o quiere llevar a cabo otra parte de Su obra. Así que hasta el día de hoy no he podido explicarlo con claridad, es como si fuera un enigma inexplicable. Pero en general, este grupo nuestro ha sido predestinado por Dios y Yo sigo creyendo que Dios tiene otra obra en nosotros. Que todos supliquemos al Cielo así: “Que Tu voluntad se cumpla y que Tú otra vez te nos aparezcas y no te escondas para que podamos ver Tu gloria y Tu semblante con mayor claridad”. Siempre tengo la sensación de que la senda por la que Dios nos guía no va hacia arriba, sino que es un camino sinuoso que está lleno de baches y Dios dice que cuanto más rocosa sea la senda más puede revelar nuestros corazones de amor, pero ninguno de nosotros puede abrir esta clase de senda. En Mi experiencia, he caminado muchas sendas rocosas y traicioneras y he soportado gran sufrimiento; a veces, incluso, he estado totalmente acongojado al punto de que aparentemente quería gritar, pero he caminado esta senda hasta este día. Creo que esta es la senda guiada por Dios, así que soporto el tormento de todo el sufrimiento y prosigo porque esto es lo que Dios ha decretado, así que, ¿quién puede escapar de ella? No pido para recibir algunas bendiciones; todo lo que pido es que sea capaz de caminar la senda que debo caminar de acuerdo a la voluntad de Dios. No busco imitar a otros o caminar la senda que caminan, todo lo que busco es que pueda cumplir Mi devoción de caminar Mi senda designada hasta el final. No pido la ayuda de los demás; para ser sincero, tampoco puedo ayudar a nadie más. Parece que soy terriblemente sensible en este asunto. No sé lo que las otras personas piensen. Esto porque siempre he creído que por mucho que un individuo deba sufrir y sin importar lo lejos que deba caminar en su senda es decretado por Dios y que nadie puede realmente ayudar a alguna otra persona. Tal vez una parte de nuestros entusiastas hermanos y hermanas puedan decir que carezco de amor. Pero esto es sólo lo que Yo creo. Las personas caminan sus sendas confiando en la guía de Dios y creo que la mayoría de Mis hermanos y hermanas entenderán Mi corazón. También espero que Dios nos provea con un esclarecimiento mucho mayor en este aspecto para que nuestro amor pueda llegar a ser más puro y nuestra amistad pueda llegar a ser más preciosa. Que no nos confundamos en este tema, sino que sólo llegue a ser más claro para que las relaciones entre las personas se puedan establecer sobre la base del liderazgo de Dios.

martes, 19 de junio de 2018

La voz de Dios | La senda… (2)


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     Dios Todopoderoso dice :Tal vez nuestros hermanos y hermanas tienen una parte de un bosquejo de la secuencia, los pasos y los métodos de la obra de Dios en China continental, pero Yo siempre creo que es mejor tener un recuento o un pequeño resumen para nuestros hermanos y hermanas. Sólo estoy usando esta oportunidad para hablar un poco sobre lo que hay en Mi corazón; no estoy hablando de nada fuera de esta obra. Espero que los hermanos y hermanas puedan entender Mi estado de ánimo y también humildemente pido que todos aquellos que lean Mis palabras entiendan y perdonen Mi pequeña estatura, que Mi experiencia de vida es realmente inadecuada y que verdaderamente Yo no puedo mantener Mi cabeza en alto frente a Dios. Sin embargo, siempre siento que estas son sólo las razones objetivas. En resumen, no importa que ninguna persona, evento o cosa pueda estorbar nuestra comunicación en la presencia de Dios y espero que nuestros hermanos y hermanas puedan trabajar más duro frente a Dios conjuntamente conmigo. Me gustaría ofrecer la siguiente oración: “¡Oh Dios! ¡Por favor ten misericordia de nosotros para que Yo y Mis hermanos y hermanas podamos luchar juntos bajo el dominio de nuestros ideales comunes, ser fieles a Ti hasta la muerte y que nunca nos retractemos de esto!”. Estas palabras son la determinación que pongo frente a Dios, pero también se podría decir que es Mi propio lema como un hombre de carne que es usado por Dios. He compartido esto en comunión con los hermanos y hermanas a Mi lado muchas veces y les he dado esto a aquellos que han estado junto a Mí como un mensaje. No sé lo que las personas piensen de estas palabras, pero sin importar lo que pase, creo que ellas no sólo tienen un aspecto del esfuerzo subjetivo sino que, aún más, también contienen un aspecto de teoría objetiva. Debido a esto, es posible que algunas personas tengan ciertas opiniones y puedes tomar estas palabras como tu lema y ver qué tan grande será tu motivación para amar a Dios. Algunas personas desarrollarán una cierta noción cuando lean estas palabras y pensarán: “¿Cómo algo tan cotidiano y normal que decir les puede dar a las personas una gran motivación para amar a Dios hasta la muerte? Y no tiene nada que ver con el tema que estamos discutiendo, ‘La Senda’”. Reconozco que estas palabras no tienen mucho encanto, pero siempre he pensado que ellas pueden guiar a las personas hacia el camino correcto y permitirles padecer todo tipo de pruebas a lo largo de la senda de la creencia en Dios sin desalentarse o retroceder. Es por esto que siempre las trato como Mi lema y espero que las personas puedan volver a pensar en ellas cuidadosamente. Sin embargo, Mi intención no es forzar a nadie a aceptar Mis propias opiniones, esto es sólo una sugerencia. No importa qué piensen las otras personas de Mí, creo que Dios entenderá las dinámicas internas de cada uno de nosotros. Dios constantemente está obrando en cada uno de nosotros y Su obra es incansable. Esto se debe a que todos nacimos en el país del gran dragón rojo y es por esta razón que Él obra de esta manera en nosotros. Los que nacieron en el país del gran dragón rojo tienen la fortuna de obtener esta clase de obra del Espíritu Santo. Como uno de ellos, siento mucho el cariño, la respetabilidad así como la hermosura de Dios. Este es Dios cuidando de nosotros. Es esta clase de imperio retrasado, conservador, feudal, supersticioso y depravado del proletariado el que es capaz de obtener esta clase de obra de Dios. De esto es claro que nosotros, este grupo de personas en la era final, somos muy bendecidos. Creo que todos los hermanos y hermanas cuyos ojos espirituales son abiertos para ver esta obra, llorarán lágrimas de gozo por eso y, en ese momento, ¿no expresarás esto a Dios bailando con gozo? ¿No le ofrecerás a Dios la canción en tu corazón? ¿Acaso en ese momento no le mostrarás a Dios tu resolución y harás otro plan delante de Él? Creo que todas estas cosas son las que un verdadero creyente en Dios debe hacer. Como seres humanos, creo que cada uno de nosotros debe tener alguna clase de expresión frente a Dios. Esto es lo que una persona que tiene sentimientos debe hacer. Considerando el calibre de cada uno de nosotros, así como nuestro lugar de nacimiento, esto muestra cuánta humillación Dios soportó con el fin de venir entre nosotros. Aunque tenemos algo de conocimiento de Dios dentro de nosotros, basados en lo que sí sabemos, Dios es tan grande, tan supremo y tan honorable, que es suficiente saber cuán grande ha sido Su sufrimiento entre la humanidad en comparación. Pero decir algo como esto es todavía muy vago y las personas sólo lo pueden tratar como palabras y doctrinas. Esto se debe a que aquellos entre nosotros que son demasiado insensibles y torpes. Sólo puedo poner más esfuerzo en explicar este problema a todos aquellos hermanos y hermanas que lo aceptarían para que nuestros espíritus puedan ser conmovidos por el Espíritu de Dios. Que Dios abra nuestros ojos espirituales para que podamos ver el precio que Dios ha pagado, el esfuerzo que Él ha hecho y la energía que ha gastado por nosotros.

jueves, 24 de mayo de 2018

Oración a Dios | Hoy, ¿te has acercado al Señor?

Oración a Dios Hoy,te has acercado al Señor

En la Biblia se dice que “Por nada estéis afanosos; antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer vuestras peticiones delante de Dios. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestras mentes en Cristo Jesús” (Filipenses 4:6-7).

A través de estos versículos, quiero compartir una historia que vi en Internet hace unos días.

Un creyente que estaba ocupado a menudo no tenía tiempo para orar. En consecuencia, pensó una solución; es decir, escribió la oración y la colgó en la pared. Después, oró al Señor, diciendo que estaba muy ocupado y que realmente no tenía tiempo para orar. Él quería que el Señor leyera su oración. Después de escuchar esta historia, creo que usted, cuando la leí por primera vez, tampoco puede saber si debía reír o llorar, lo mismo que yo. No obstante, es el verdadero estado de muchos hermanos y hermanas en el Señor. A menudo, descuidamos la oración por estar ocupados. Incluso si oramos, la oración es meramente pasar por la rutina. ¿Hemos pensado si Dios escuchará nuestras oraciones? Te daré un ejemplo inapropiado. Si dos personas se aman, seguramente no se guardan ningún secreto y quieren hablar más a menudo. Por el contrario, si no tienen ningún sentimiento, “incluso media frase es demasiado cuando no hay relación”. De hecho, la relación entre Dios y nosotros es de la misma manera. Si no hay oraciones normales y ninguna comunión entre Dios y nosotros, ¿cómo podemos tener una relación normal con Él? Sin una relación normal, ¿cómo puede admitir que somos creyentes en él?

Para los cristianos, la oración es una forma necesaria de practicar las devociones espirituales y también el requisito básico que Dios hizo de nosotros. Sin embargo, no sabemos el significado de la oración, por lo que consideramos que es una carga adicional, e incluso un estorbo.

Dios dice: “La oración es una de las formas en las que el hombre coopera con Dios, es un modo por medio del cual el hombre invoca a Dios y es el proceso por medio del cual el Espíritu de Dios toca al hombre. Se puede decir que los que están sin oración son muertos que no tienen espíritu, lo que prueba que les hacen falta las facultades para que Dios los toque. Sin la oración, no pueden alcanzar una vida espiritual normal, mucho menos pueden seguir la obra del Espíritu Santo; sin la oración, rompen su relación con Dios y no pueden recibir la aprobación de Dios. Siendo que eres alguien que cree en Dios, entre más ores, más te toca Dios. Esas personas tienen una mayor determinación y pueden recibir más la iluminación más reciente de Dios; como resultado, el Espíritu Santo puede perfeccionar sólo a personas como estas tan pronto como sea posible”.

De la palabra de Dios, vemos que la oración es una manera de llamar a Dios y también una forma de comprometernos con Su Espíritu. Si no tenemos una oración para creer en Dios, no tendremos forma de comprometernos con Su Espíritu, ni seremos las personas que realmente vivan en Su presencia. Quien no tiene oraciones es alguien que no tiene un espíritu. Cuando anhelamos a Dios en nuestro corazón, invocaremos y tendremos comunión con Él, y entonces el Espíritu Santo obrará en nosotros y nos iluminará para que comprendamos Su voluntad. Entonces, podemos mejorar el perfeccionamiento de Él.

Mirando hacia atrás, Josué guiaba al pueblo de Israel para que se levantara contra Jericó y estaba en la oración; así fue con los ninivitas que se arrepintieron y recibieron la misericordia de Dios. En mi propia experiencia práctica, también probé que cuando no podía entender o discernir muchas cosas, podía entenderlas inconscientemente y luego saber cómo hacerlo rezando; cuando me encontraba en peligro o tribulaciones, al orar, tenía confianza y era firme y valiente, etc. Realmente sabía por experiencia que el significado de la oración es demasiado profundo y que Dios nos imparte demasiado cuando le rezamos.

Si puedes orar a Dios con tu corazón, abrir tu corazón a Él y hablarle más a Él acerca de las palabras dentro de tu corazón, seguramente sentirás el poder de la oración. Y si comprendes el significado de la oración, no estarás tan ocupado y pondrás una excusa para negarte, a acercarte a Dios.

Scripture quotations taken from LBLA. Copyright by The Lockman Foundation.

domingo, 22 de abril de 2018

Biblia Diaria | Mateo 7:14

Biblia Diaria | Mateo 7:14

Porque estrecha es la puerta y angosta la senda que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan”.      (Mateo 7:14)

  Reflexiones sobre el versículo de hoy…

  Algunas personas piensan que han creído en el Señor Jesús, es que han entrado por la puerta estrecha, por el contrario, aquellos incrédulos en el mundo mundano han entrado por la puerta ancha. Si recordamos el momento en que el Señor Jesús dijo estas palabras, no fueron dirigidas a esos incrédulos. En ese momento, todos los israelitas creían en Jehová Dios, pero sólo algunas personas reconocieron que el Señor Jesús era el Mesías, la mayoría de la gente siguió a los principales sacerdotes, escribas y fariseos para negar y rechazar la salvación del Señor, y finalmente clavaron al Señor a la Cruz. De esto podemos ver que el Señor Jesús habló estas palabras hacia aquellos que creyeron en Dios pero que no lo conocieron. En Juan 14: 6 dice: “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí“. Está claro que Dios es la verdad, cualquier gran o famoso las personas en el mundo no se atreven a decir que sus propias palabras son la verdad. Si podemos conocer a Dios, percibir la esencia divina del Dios encarnado y escuchar su voz de sus palabras es muy importante para nosotros, los creyentes. Ahora que han llegado los últimos días, está registrado en Apocalipsis 3:20, “ He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él conmigo“.¿Cómo debemos escuchar la voz del Señor cuando llama a la puerta? ¿Y cómo llamará a la puerta?

   Oración

  Oh Dios, Tú eres la verdad, el camino y la vida. Sólo al obtener Tu verdad podremos encontrar el camino de la vida eterna. Ahora que han llegado los últimos días, estamos dispuestos a mirar y esperar, y buscar más. Que nos ilumines para reconocer Tu voz y seguir Tus huellas. ¡Amén!

  Versículo ilustrado de hoy

Estudiar la Biblia, Biblia Diaria Mateo

Scripture quotations taken from LBLA. Copyright by The Lockman Foundation.

jueves, 19 de abril de 2018

Cuatro principios para ser un cristiano honesto

Cuatro principios para ser un cristiano honesto

   Cómo ser una persona honesta es de mucha importancia para el creyente. Todos sabemos que el Señor dijo: “y dijo: En verdad os digo que si no os convertís y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos” (Mateo 18:3). Las palabras de Dios claramente nos dicen que solo las personas honestas siguen a Dios. Solo con fe como la de un pequeño es que podemos ser aprobados por Dios y entrar en el reino de los Cielos. ¿Qué debemos hacer para ser una persona honesta?

La imagen es del internet
    Primero, siendopersonas honestas en la oración.
  Como Cristiano, la oración es una parte indispensable en nuestra adoración a Dios. En nuestra oración decimos: “¡Señor, te amo con todo mi corazón! Señor, Tu palabra es lámpara para mis pies, y una luz en mi camino”. Sin embargo, muchas veces no somos capaces de ponerlo en práctica. Trabajamos duro para en el futuro conseguir una corona, atesoramos bienes pensando en nuestro futuro y destino, pero tenemos muy poco del amor de Dios en nuestros corazones. Hay muchas alabanzas en nuestras oraciones, pero estamos llenos de quejas, incluso negamos juzgamos y blasfemamos a Dios cuando nos pone a prueba. A veces, no sabemos qué decir en nuestra oración, por lo tanto, expresamos palabras forzadas y sin fundamento, incluso recitamos algunas escrituras para alabar a Dios. Sin embargo, todas estas palabras no vienen de nuestro corazón y al terminar de orar, no sentimos gozo. Cuando un familiar enferma, ofrecemos buenas palabras a Dios para obtener Su ayuda: “Señor, Tú eres doctor omnipotente, prometo que si mi familiar se cura, dedicaré todo mi ser a Ti”. Sin embargo, después de la enfermedad, nunca nos dedicamos a Dios.

sábado, 14 de abril de 2018

¿Cómo tener verdadera fe en Dios?

¿Cómo tener verdadera fe en Dios?

  
  Yo, que he creído en Dios durante muchos años, siempre pensé que aquellos que creían en la existencia de Dios, podían seguir a Dios y, a menudo, orar a Él para mantenerlos alejados de todas las calamidades, podían recibir su gracia y, además, podían predicar el Evangelio y dar testimonio de Él; estas fueron personas que verdaderamente creyeron en Dios. Sin embargo, recientemente descubrí que siempre que encontraba dificultades y adversidades, no tenía fe en Dios, e incluso estaba lleno de malentendidos y culpas hacia Él en mi interior. Por ejemplo, cuando estaba enfermo pero Dios no quitaba mi enfermedad debido a mi oración, mi fe en Él se debilitaría aún más, hasta que al final ni siquiera estaba dispuesto a orar; al enfrentarme a varias dificultades y frustraciones en la vida, a menudo me quejaba de Dios en mi corazón y pensaba que debía mantener a mi familia en paz y no permitir que estas cosas desagradables vinieran sobre mí ya que iba a reuniones regularmente, y rezaba y leía la Biblia cada día. Y así, una y otra vez, estaba lleno de malentendidos y quejas hacia Dios. No fue hasta entonces cuando empecé a examinarme a mí mismo: ¿soy un verdadero cristiano? Actuando de esta manera, ¿estoy creyendo en Dios?

martes, 13 de febrero de 2018

El Señor es mi vida | “Rescatada de las fauces de la muerte” Una real historia cristiana (Tráiler)


 El Señor es mi vida | “Rescatada de las fauces de la muerte” Una real historia cristiana (Tráiler)

      Liu Zhen, de 78 años, es la típica ama de casa rural. Desde que empezó a creer en Dios, sentía un gozo sin igual leyendo Sus palabras y cantándole canciones de alabanza todos los días, así como reuniéndose a menudo con sus hermanos y hermanas para hablar de la verdad. Pero lo bueno nunca dura. El Gobierno comunista chino la detiene y la persigue, lo que la pone en un terrible aprieto. La policía la lleva tres veces a comisaría para interrogarla y le advierte que no siga creyendo en Dios. La vigilan y van a su casa a intimidarla. Presionados por el Gobierno comunista chino, también su marido, su hijo y su nuera se oponen a sus creencias en Dios y se las prohíben. A lo largo de esta agonía, Liu verdaderamente confía en Dios y acude a Él, y Sus palabras le dan fe y fuerza, lo que le permite mantenerse fuerte en la persecución y las tribulaciones. En el momento más crítico de su sufrimiento, totalmente desamparada, le suplica a Dios con apremio. Él oye su oración y le abre un camino. Una noche, Liu pierde el conocimiento repentinamente y no la pueden despertar. El médico dice que no la pueden salvar y advierte a su familia de que se prepare para su fallecimiento. Sin embargo, milagrosamente vuelve en sí 18 horas después. Este milagro de Dios Todopoderoso deja pasmados a los que están a su alrededor y le abre un nuevo camino a Liu Zhen. Tras esta experiencia, llega a comprender en profundidad que la vida de las personas es incierta y que ninguno de nosotros la puede controlar: sólo Dios gobierna el destino de las personas y en Sus manos tiene nuestra vida, nuestra muerte, nuestra suerte y nuestra desgracia. También llega a experimentar que solamente Dios nos protege, que siempre está ahí para ayudarnos ¡y que únicamente podemos confiar y ampararnos en Él!